¡
Oh, my God!¡Qué partidazo! Yo que hace un año andaba renegando del
You'll never walk alone, de la mística de Anfield y del Niño Torres por la sobredosis de información que tenía de ellos, hoy no tengo más remedio que pedir perdón. La verdad es que con el Niño ya había llegado a la paz interior en verano cuando supe que fichaba por el Liverpool ("
Si Zenden es titular en el Liverpool, Torres se va a salir", ahora
leo que escribí). Pero lo de Anfield no me lo esperaba. ¡Qué campo! ¡Qué afición! ¡Qué griterío! ¡Nunca logrará estar sobrevalorado por más que lo digamos! ¡Un estadio que ruge por encima del tono de voz de Luque y compañía se merece todos mis respetos y toda mi admiración hoy y siempre! Lástima que no lograran silenciar a Mariano Sancha cuando soltaba eso de "
gran volea de Torres en su gol". Hubiese sido la excelencia.
Del partido, que es a lo que he venido para intentar hablar, hay que decir que ha sido una obra maestra apta para todos los públicos: para los clementistas y para los lillistas. Para Mourinho y para Cruyff. Para Bilardete y para Menottinto. Incluso para el Lotina triste y para el Lotina bromista. Ver cómo el Liverpool presionaba de manera exquisita y cómo el Arsenal salía de esa presión al primer toque (aunque avanzando poco) es algo que no se ve a menudo. Normalmente ves que uno de los dos equipos hace su trabajo a la perfección y el otro equipo sucumbe. Pero hoy no. Hoy los dos han logrado enseñar las armas con las que tenían que morir. Actitud contra aptitud. Garra contra clase. Balones aéreos contra balones rasos. Sacrificio contra talento. Historia contra juventud. La
rauxa contra el
seny...Y como en todo duelo, ha habido un ganador: el Liverpool, que con todoel arsenal que tenía delante sólo ha recibido un par de balas (eso sí, casi mortales).
Ni que decir que a mí todas estas divisiones de arriba me han llevado al lado de los reds. Primero porque si cuando yo jugaba mi estilo era el de puro y duro tuercebotas, no sería lógico que ahora me pasara al otro bando. Lucha, lucha y más lucha es lo que quiero yo para mis escuadras. Segundo: porque siempre me han caído bien los equipos que teóricamente no son favoritos. Por eso soy del Espanyol antes que del Barça, del Europa antes que el Espanyol y del Sant Cugat antes que el Europa. Y, tercero, porque gana fuerza mi teoría que dice que el Arsenal es a los clubs europeos lo que España es a las selecciones europeas y Colombia era (ya ni es) a las selecciones americanas: favoritos a los que nunca ves en las fotos.
Resumiendo: que no hay resumen posible para el que no lo ha visto. Las crónicas te darán conocimientos de lo sucedido (emoción, buen fútbol, goles, penaltys, jugadores horriblemente teñidos...) pero nunca lograrán que escuches esos sentimientos que se escondían bajo esas voces fuertes de Anfield [¡
Vive Lillo que hoy he visto luz en tu camino!]
Etiquetas: Arsenal, Fernando Torres, Liverpool