Ayer vi el
Asalto a la Casa de Blanca de
Tele 5. Comprobé que Ramón Calderón es un ser tan oscuro que lo va a tener negro para seguir en la presidencia del Real Madrid. Si esto fuera un país serio -que gracias a Dios no lo es- Ramón Calderón hoy mismo debería plegar. Por voluntad o por invitación. Pero como no lo es, aguantará en el cargo hasta unas nuevas elecciones en las que los socios, si les dejan, claro está, le darán puerta.
Y digo que hoy no se irá porque no le invitarán a hacerlo. Ni los dirigentes ni los medios. Los primeros porque, como diría Lope de Vega (?), "
entre el palco y el orgullo, lo segundo es de capullo". Así que a apoyar al presi en vez de dejarle solo y hacerle ver las cosas. Y los segundos porque están atados y bien atados: El Mundo, bandera supuesta del periodismo de investigación, decide mirar a otro lado no vaya a ser que sus periodistas estén metidos no sólo en la Junta del Madrid sino también en el ajo. Y Prisa, que hace un año pedía elecciones inmediatas por las chapuzas del voto por correo (¿os acordáis de la columna de Relaño del día después?), hoy prefiere brindar con cerveza por haber colocado a Schuster en el puesto de Capello. Favor se paga con favor (y con silencio).
Hablo de Capello. Ya está fuera. Toda la suerte que ha tenido en el campeonato la perdió el día que se subió a la Cibeles. Era el único tipo que se podía cargar el muerto y se lo ha cargado. Porque...¿es casualidad o causalidad que su destitución se filtre justo el día que aparece el Asalto a la Casa Blanca?. ¡Fantástica cortina de humo! Los madridistas hubiesen preferido a Kaká, Robben o Cesc, pero lo que no puede ser, no puede ser (y además es imposible). Por eso hoy hablamos de Schuster y de Capello y no del calvo del Buscador.
Etiquetas: Capello, El Mundo, Madrid, Ramón Calderón