Tan desastroso ha sido el partido para el Madrid que al final ni siquiera ha podido aprovechar los regalos del árbitro. Porque no me diréis que hoy el árbitro no ha sido una bendición para el Madrid. Sin cambiar el signo del partido -Casillas ha salvado dos goles diez minutos antes de la primera jugada polémica y otros dos diez minutos después- sus decisiones eran la coartada perfecta, suficiente y necesaria para tapar errores propios. Un primer gol fruto de una falta que nunca es pero siempre se pita y un
penalty cuyo agravante es que lo pita un
linier que hasta entonces no quería saber nada del partido eran la excusa ideal para no tener que hablar ni de
Robben, ni de
Guti, ni de las bandas, ni de
Juande, ni del proyecto de Florentino.
Sin embargo con el 4-0 cuesta mañana bajar al Bar y explicar a
alguien que no
vio el partido que la culpa fue del árbitro. ¿Qué cara pondrá? ¡¡Pensará que eres un marciano!!. Así que si quieres tomarte el café con dignidad no ataques al árbitro, tampoco hace falta (si quieres) que nombres al Madrid,
échale las culpas al
Liverpool, al fin y al cabo es al único junto a Casillas que has visto esta noche.
PD: Me ha comentado un
culé en el descanso que si en vez del Madrid hubiese sido el
Barça el que jugaba hoy, se estarían cagando en el árbitro. Discrepo: se estarían cagando en los holandeses.
PD2: La puntilla ha sido acabar el partido, cambiar de canal y encontrarte el "
Dale a tu cuerpo alegría Macarena" en La 1. Hoy no tocaba.
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