Ya lo avanzaba ayer. Soy contrario a los que dicen que los positivos de Vinokourov, Mayo, Moreni y compañía están matando al ciclismo. Para mí lo están resucitando. Si acaso a quien están matando poco a poco es al resto de deportes.
Veo todo esto como un paisaje en la que hay un pueblo al pie de una gran montaña. En el pueblo han vivido cómodamente estos años el Sr. Ciclismo, el Sr. Atletismo, la Sra. Natación, el Sr. Fútbol y el resto de Sres. Deportes. Pero de repente un día el Ciclismo decide salir del pueblo y subir a la montaña. Le tachan de loco. Nadie ha subido jamás esa montaña y es dudoso que sobreviva. ¿Pero qué pasara si lo consigue? Pues que todos tendrán que seguir su camino. El ciclismo, si logra la escalada -y para ello no sabe si tendrá que estar caminando 5, 7 o 20 años- logrará algo que los demás no tienen: ser el deporte más limpio de todos los que habitaban en el pueblo.
Y dicho esto, aprovecho el post para hablar de aquello que llevo días intentando decir pero que nunca encuentro el momento: "
Medidas para luchar contra el dopaje":
1. Médicos estatales.Ya lo comenté el otro día. Para cortar esa arteria de suministramiento de sustancias dopantes que significan algunos médicos, yo apostaría por los médicos del estado. Que el CSD, o el equivalente en cada país, se encargue de encontrar tantos médicos fiables como equipos ciclistas tenga ese país.
Vale, quizás hay alguien que no le guste el ciclismo y que no quiera pagar esos médicos con sus impuestos. Ok. De acuerdo. Entonces no pagamos y seguimos como estamos: en lugar de pagando 5 por médicos, seguiremos pagando 10 por policías y químicos.
2. Más kilómetros en las etapas.Aquí me tacharéis de loco. Soy consciente de que la corriente mayoritaria es "
el ciclismo es un deporte durísimo. Deberían reducir el número de kilómetros en cada etapa". Sin embargo yo creo que duro, lo que se dice duro, es levantarse a las seis de la mañana para estar sentado durante un ordenador los siguientes diez meses del año. O reponiendo las estanterías del Supermercado. Eso sí que es duro y no estar haciendo lo que a tí te gusta -que es ir en bicicleta- a cambio de pasta.
Puede que a nosotros, desde el sofá, nos parezca duro verles encima de la bicicleta. Pero me imagino que son tipos que están acostumbrados. Desde los 8 años que van en bici a todas partes. Para ellos pedalear es como para nosotros andar. Si estás acostumbrado, no es duro. Como mucho tienen que hacer un esfuerzo en los puertos de montaña para estar adelante. Pero eso lo hacen sólo 3 o 4 corredores en cada gran vuelta. Los demás esperan su momento yendo al ritmo cochinero del pelotón.
Y ahora que he dejado claro (?) que el ciclismo no es duro, pido más kilómetros por etapa. Ahora mismo, para ser el mejor, muchos necesitan estímulos que marquen la diferencia respecto a sus rivales. Por eso se dopan. Antes esas diferencias las marcaba la carrera. Cuantos más kilómetros, más cansancio. Cuanto más cansancio, menos rivales para mí que estoy en forma. Cuantos menos rivales, menos necesidad de marcar diferencias. Cuanta menos necesidad de marcar diferencias, menos dopaje.
Claro que, ahora pienso, desaparecería el dóping para ganar y volvería a aparecer el de "
para no perder". "Doctor, no quiero ganar la etapa, pero deme algo para que no me entre la pájara".
Bueno, en todo caso, quiero que quede constancia en el acta que no por reducir el númro de kilómetros reduciremos el dóping. De hecho desde que el ciclismo a evolucionado hacia carreras más cortas, el número de positivos ha aumentado.
3. Menos ciclistas en el pelotón y menos carreras.En estos momentos debo tener a los médicos y a los aficionados en contra de mis propuestas. Para compensarlo también pongo en mi contra a los ciclistas ya que soy partidario de reducir plantillas. Nada de 23 corredores por equipo. Con 15 vamos sobrados. ¿Y qué se logra con eso? Pues bajar los costes lo que significa que el patrocinador tenga que meter menos pasta. Y si mete menos pasta, no será tan exigente. Y si no es tan exigente, no hará falta tanto dopaje.
Estoy seguro que algunos me diréis que con 15 ciclistas no se puede afrontar un calendario anual. De acuerdo. Carguémonos también el calendario. Suprimamos carreras. Que sólo sobrevivan las más fuertes y que no tengamos que doblar un equipo para que, en la misma semana, tenga que correr en Castilla La Mancha y en Suiza. ¿Os imagináis que, por ejemplo, el Real Madrid juegue un partido en Móstoles y otro en Londres al mismo tiempo? ¿Verdad que no? ¿Entonces porque el Discovery lo ha de hacer? Suprimamos carreras, eliminemos corredores, bajemos costes, rebajemos el nivel de exigencia.
4. No a las sanciones duras por dopaje.Creo que es bueno seguir con la política de policía para el dopaje. También creo en las sanciones -sería un idiota si pensara lo contrario-. Pero no comparto las ideas que dicen que "
si hay un positivo, ese corredor no ha de correr más en su vida. Veréis como así no se dopan". Esa medida, por si sola, la veo inútil ya que el hueco que dejaría ese corredor lo ocuparía otro corredor al que le podrían enchufar tan fácilmente las sustancias prohibidas como lo habían hecho con el anterior. "
Y si no se las quiere enchufar, que no se las enchufe..pero que tampoco venga. Ya encontraremos a alguien que quiera jugar a nuestro juego".
Acabo. Perdón por el ladrillo pero necesitaba soltarlo. Espero que estas ideas sean criticadas. Y que de ellas nazcan otras ideas. Con todas metidas en la mochila, subiremos la montaña.
Etiquetas: ciclismo, dopaje, Tour