Más allá de la fácil excusa de los árbitros (que según el comentarista del Plus -de los dos, el malo- ha ido apareciendo justo en los días de derrota) yo creo que el principal problema de esta selección de balonmano es que no ha transmitido nada al aficionado. Le ha faltado personalidad. Se vió desde los primeros minutos del día de Hungría. Mucho antes de sabernos derrotados. Excepto Hombrados, no hay líderes. A mí, que ya digo de antemano que sólo veo el balonmano cuando juega la selección, me ha faltado un Dushebaiev, un Uríos, un Garralda que soltara el brazo tanto en ataque como en defensa cuando las cosas no salían. O, tirando algo más atrás en el tiempo pero no en la edad, un Guijosa, un Masip, un Ortega. Tíos que veías enseguida que tenían condiciones de echarse el equipo a sus espaldas.
En este campeonato me han faltado esos líderes. Los Entrerríos, los Mariano Ortega, los Albert Rocas, son tan buenos jugadores como inexpresivos y fríos para el aficionado. Los Riquelmes de este deporte. Que sí, que quizás atesoran más calidad que sus antecesores, pero que no saben dar la clavija adecuada para tener enchufados a sus compañeros y aportar la luz cuando hace falta. O los Iker Romero o Juanín García, estrellas que brillaban más cuando no tenían que asumir ese papel. O Garabaya, un tipo que enseguida conectó con la afición por su coleta, su perilla y su pinta de estar bebiendo cerveza en una tasca mientras habla de juegos de rol y de lo nuevo de Mago de Oz con sus colegas y que ha acabó con su mito el día que pasó por la peluquería y adoptó un look más burgués, más de esta nueva España de futuros líderes pero de mediocre presente.
En fin, que por personalidad y liderazgo me ha faltado hasta la personalidad desde los micros de Luis Miguel López, Kiko López Balcells y Juan de Dios Román. Sin ningún
adentro en todo el campeonato era normal acabar como hemos acabado: afuera a las primeras de cambio.
PD: Espero que no entren muchos seguidores de balonmano hoy al Bar. Se tirarán de los pelos con las animaladas que seguramente escribo. ¿Pero qué queréis que os diga si es eso lo que he visto y sentido?
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