Toni me envía un mensaje desde el
Michael Collins de Sagrada Familia minutos antes del partido para ver si bajo a verlo y así de paso nos tomamos una cerveza. Siento no tener nunca el móvil a mano para estas emergencias y siento mucho más no estar en Barcelona. Me hubiera gustado ver un partido de rugby cerca de Joan de Segarra.
Comienza el partido. Si una cosa he aprendido en estas pocas semanas que llevo viendo rugby es que el partido no comienza cuando silba el árbitro sino cuando suenan los himnos. Muchas veces lo que allí se ve supera con creces lo que se ve en el partido. Por ejemplo hoy. Ha sido impresionante ver llorar a los argentinos minutos antes del partido. Te preguntas: "
¿Qué clase de superhombres son estos que a las 20:59 lloran como niños y a las 21:00 están concentrados para enfrentarse a quince moles surafricanas?". Desgraciadamente la respuesta llega a las 21:04: no son superhombres. Argentina aún no se había metido en el partido y los Springboks ya habían anotado su primer ensayo gracias a la intercepción de un mal pase de los Pumas que dejó vía libre a Fourie de Preez para correr toda el campo y anotar.
En esos primeros minutos se puede descifrar lo que se verá el resto de partido. Una Argentina nerviosa e imprecisa -valgan de ejemplos los saques de banada (¿debería decir
touche?) o las numerosas manos de mantequilla- y una Suráfrica perfecta, sólida y, sobretodo, más experta. No sé si más fuerte y con más garra que los argentinos pero si más veloz, mejor colocada y con la suerte de tener dos tíos que, a los que no tenemos ni idea de rugby, no nos cuesta ver que son dos auténticas máquinas. El primero, Percy Montgomery. Chutador, rubio, elegante y con un guante en la bota. El gemelo africano de Wilkinson. Y el segundo, Bryan Habana. Tremendo. Un velocista metido en un campo de rugby. Imparable. Un auténtico galgo. Hoy ha roto el partido dos veces con dos ensayos. Uno en cada parte. El primero, para alejarse en el marcador de Los Pumas. El segundo, para no dejar que se acercaran.
El próximo domingo la final. Eliminados Francia y Argentina me apunto al carro de Inglaterra. A ver si con un poco de suerte Canal Plus sacrifica alguno de sus mil canales para dar el partido en español y no tener que rebuscar como hoy en canales franceses mientras la oferta digital que teníamos era un Elche - Málaga (con mis respetos hacia David Vidal), un partido de la NFL ( no respeto a nadie) o un partido en diferido de la Liga brasileña.
Etiquetas: Habana, Pumas, rugby