Munich
Ayer ví Munich. Y, sinceramente, aún no sé el porqué del nombre. Supongo que serán motivos comerciales. Porque de Munich hay seis minutos -satisfactorios, por cierto- en toda la peli. El resto, unos 150 minutos aproximadamente, es otro film que se debería llamar La lista de Munich o La última cruzada -ya que es Spielberg quién rueda-, una peli de espías, de fotografía e iluminación curradísima, de "las que me ponen de los nervios" que diría mi madre y de muertes increíblemente bien rodadas. ¿Un peliculón? Pues supongo que habrá quién diga que sí. A mí, personalmente, me sirvió para pasar el rato y luego no arrepentirme del tiempo perdido. Pero nada más. Dudo que la vuelva a ver otra vez. Y como peliculones son los que veo más de dos veces en mi vida, esto - a diferencia de Los Goonies, Top Secret o La Jungla 3- no lo es.
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