El árbitro y el juego

Barcelona está dividida: unos están con la mente en Kaiserlautern y otros van hacia Canaletes. Es la segunda Copa de Europa que se gana en cuatro días y aún quedan tres más por llegar. Si los pericos sobrevivimos a esto, lo de la gripe porcina lo podremos superar.
Para los que no lo hayan visto hay que alertar que mañana habrán dos debates, los dos debates más viejos del fútbol: el del árbitro y el del resultadismo. Tema árbitro: Si he de posicionarme no me posicionaría con el ímpetu de Drogba y Ballack que sólo les ha faltado pegar un puñetazo al árbitro pero tampoco lo haría con el del periodista de EMD que resume la actuación del árbitro en "una rigurosa expulsión de Abidal". Supongo que interesa destacarlo para contrarrestar y tapar los cuatro o cinco penaltys -al final me he perdido- que han reclamado los del Chelsea.
Y tema juego ya aviso que me posiciono con los perdedores. Para mí en esta eliminatoria ha estado más cerca de la perfección el Chelsea que el Barça. Han defendido tan bien que han convertido a Valdés en el mejor del Barça tanto en la ida como en la vuelta. Tan mezquinos y ruines no han debido ser.
A nivel televisivo: Luque tiene que memorizarse 50 publicidades y no se equivoca en ninguna. Carlos Martínez tiene que aprenderse veinte nombre y los confunde constantemente. Hoy para mí tanto él como Robinson han cogido un papel de forofos desmesurados. De esos que se nota a la legua que no lo sienten pero lo tienen que hacer ver. Eso sí, hay que aplaudir que se sepan meter en el papel. Yo lo he intentado a la hora de hacer el post y no he podido. Pido perdón de antemano.
Y a nivel de entorno hubiera pagado por estar en Stamford Bridge situado en la silla de delante de Domenech y Capello. Esa conversación vale tanto como el gol de Iniesta.
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