Sólo queda una barba por afeitar (y la de Arshavin no es)
1. "Es el Rey de la Eurocopa", así definía Carlos Martínez a Arshavin tras el 3-1. Un ángel, diría yo. Es de esos jugadores que te dan ganas de que nadie nombre nunca para que no sienta la presión. Una Hora Chanante que no quieres que se convierta en una Muchachada Nui a base del dinero de los grandes. Pero me temo dos cosas: que guardar el secreto es imposible y que los ingleses se lo van a llevar por la mitad de lo que nosotros les paguemos por sus estrellas.
2. Portugal, Croacia, Holanda...sólo queda nuestra barba por afeitar en este campeonato. Es tal el pesimismo generalizado de cara a mañana que comienzo a ser optimista. Nunca hemos afrontado unos cuartos así de tristes. Lo malo es que, como yo, cada vez somos más los que convertimos ese pesimismo en optimismo. Y eso me hace ser pesimista otra vez...Bueno, no sé. Tanto mi picha como mi cabeza están hechas un lío. Sólo sé una cosa: que mañana, al acabar el partido, no sentiré dolor. Si ganamos porque ganamos y si perdemos porque caemos desde una altura moral poco considerable.
3. De Holanda recupero una medalla que gané tras el 3-0 ante Italia. Ese día dí a los italianos como claros candidatos al título y de los holandeses comenté: "Holanda ya ha llegado a su meta: demostrar que sabe jugar a fútbol. Y ahora que ha conseguido su objetivo, ya es firme candidata a caer en los cruces ante una Rusia o una Grecia cualquiera". Mañana me arrancáis las medallas del pecho que queráis pero hoy me iré a la cama convencido de que ese partido es la clave de toda la Eurocopa.



