<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/12265053?origin\x3dhttp://bardeportes.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

El verso


Hace ocho meses me pidieron que fuera padrino de una boda. Y es tradición aquí en Catalunya que el padrino le haga un verso (más bien un poema) a la novia para leérselo cuando le lleva el ramo a casa. A 48 horas de que los novios se casen, la hoja del verso sigue en blanco. Estoy en una situación límite y sólo he encontrado una manera para empezar a escribirlo: o hago un verso o hago una crónica de la Copa América de Vela. Ahora me salen hasta rimas consonantes...

Etiquetas: